La vivienda dispone de una superficie de 130 m2 y 23 m2 de terraza donde se proyectan 2 zonas diferenciadas. La zona de día recae a la avenida principal y es donde tiene su mayor protagonismo la vivienda, compuesta por las estancias del comedor y cocina.
La transición hacia la zona de noche que da a un amplio patio de manzana se hace atreves de un gran pasillo, que se caracteriza por la gran armariada que transforman la utilidad del pasillo.
Las amplias estancias donde la carpintería en blanco aporta mayor luminosidad combinada con el pavimento laminado de madera hace que se convierta en una vivienda muy acogedora.
El empleo de molduras en techos, así como los rodapiés moldurados de 13 cm o los herrajes acabado en dorado dan la elegancia y el refinamiento de esta vivienda.